jueves, 12 de junio de 2014

LA REINA DE LAS COPLAS DÑA. MAMA ENCARNA LAZARTE

Las historias sobre conquistas sociales de las mujeres se les ha dicho a lo largo de la historia, empezando por las mujeres que han luchado por tanto las condiciones políticas y sociales, así como a través de la recuperación de las historias que enfatizan la participación de las mujeres. Estas historias ponen de relieve las luchas que enfrentan las mujeres han de obtener una posición dentro de una sociedad opresiva (colonial o republicana) o mientras se enfrenta el poder patriarcal. Si bien estas historias pueden explicar ciertas situaciones, irónicamente, silencian la acción de cientos de mujeres que, de diferentes orígenes han influido en la declaración de la mujer dentro de la sociedad boliviana - muchas veces sin un propósito explícito. Tal es el caso de copleras Cochabambinas (mujeres cantantes de Cochabamba). Desde la década de 1960, el quechua hablando campesinas mujeres, madres, esposas, trabajadoras, trabajadoras especializadas y agricultores inundaron las estaciones de radio locales y el fortalecimiento de la presencia de las mujeres en la música boliviana a través de sus voces. Si bien hay muchas discusiones que demonizan a la presencia de la industria cultural en el mundo campesino, el "boom" musical entre las mujeres - que alcanzan más allá de sólo los valles - no puede entenderse a menos que comencemos a comprender lo poderoso que era la presencia de la industria fonográfica. Un ejemplo de una coplera "anónimo" de los valles de Cochabamba, se Encarnación Lazarte, nació 27 de marzo 1938; no sólo se descubrió por José Ferrufino (Director Artístico de Lauro & Cia.), mientras cantaba en el festival de Santa Cruz Vera, pero ella era muy popular y tenía una muy fuerte influencia en la música nacional, debido a la industria fonográfica. Es importante destacar el vínculo entre la industria cultural y los campesinos o de la música indígena. Industrias Méndez fue la primera compañía discográfica en Bolivia, que a pesar de que se centraron en la promoción de la música popular urbana, que eran también la empresa que promueve la música indígena. Lauro & Cia., Fundada en 1959, fue otra compañía discográfica que promueve la música indígena a través de la edición de 33 expedientes de la RPM hechas específicamente para el mercado indígena, así como a través del Festival "Lauro de la Canción". Este es el festival anual en el que participaron artistas y grupos de todo el país, y luego se trasladaron a las compañías de grabación como "Artistas Exclusivos". De hecho, solistas, dúos, tríos y grupos que tuvieron éxito en Bolivia durante los años 1960 - artistas como Los Jairas, Zulma Yugar, Luz Mila Carpio, entre otros - todos pasaron por este festival y registrado bajo su etiqueta. Es aquí, donde la música y la industria cultural comenzó a mezclar. La "Cholita coplera" Encarnación Lazarte ganó el Festival "Lauro de la Canción" en 1966, y poco después lanzó su primer disco al público. Laureano Rojas, propietario de Lauro & Cia., Señala que su éxito fue tan grande que "los registros de casi fundidos debido a la demanda del público. No tuvimos tiempo para dejar que los registros se enfríen o colocarlos en resbalones ". Con este "boom" se produjo una sucesión de Música Campesina en Cochabamba inspirado por artistas femeninas. Nuevos cantantes con voces extraordinarias comenzaron a aparecer, como Braulia Jaldín, Dora Romero, Arminda Vocal, Ricarda Galindo, Benita López, Máxima Fernández, Margarita Andia, Leonarda Montaño, María Veizaga, Olga Zenteno, Dominga González, Julia Rosas, Las Hermanas Velasco , Marta Soto. Todas las grabaciones durante este tiempo fueron puestos en libertad en los registros de EP (Extended Play), la apertura de un nuevo mercado para los tocadiscos entre la población campesina, principalmente pilas recogidas. Un recuento de los géneros de la música grabada entre 1976 y 1978, bajo el Lauro & Cia. etiqueta demostró que había una tendencia a registrar wayñus, cuecas y canciones principalmente vinculados a las fiestas religiosas a lo largo de los valles de Cochabamba, festividades como Todos Santos (Día de Todos los Santos), Santa Vera Cruz, Carnaval y Pascua. Un hecho destacado de este fenómeno es la relación entre las grabaciones y los sectores agrícola, festival o rituales del calendario anual. En efecto, las grabaciones en Lauro & Cia. seguido un calendario de festivales de música (para el Carnaval, Pascua, Santa Vera Cruz, San Juan, Todos los Santos, San Andrés). Sin embargo, hubo artistas como Marta Soto, que no siguieron estos calendarios, y examinaba la música de baile de estilo más rítmico. Como parte del mismo proceso, los cantantes del norte de Potosí comienzan a aparecer en la década de 1970. En 1969, Luz Mila Carpio canta en el Festival "Lauro de la Canción", interpretando un charango y cantando canciones de Potosí. Está coronado Ñusta del Festival (Reina de las Fiestas). Poco después, otros cantantes prominentes comienzan a emerger. La Pocoateña, inmortaliza dos wayñus famosos, Siway Azucena y Orgullosa Linda Pocoateña. Después, el inolvidable Ruperta Condori con el wayñu Basta Corazón, No Llores ", una canción que, de alguna manera, marca el pico de la influencia femenina en la historia de la grabación, y traer músicos de sexo masculino a un declive. Carlos Espinoza declaró esta nueva presencia comienza con la famosa wayñu Laiku-Laiku de Urien Vázquez, grabado durante la década de 1960, aunque no sería hasta los años 80 que aparecen más artistas de Potosí, como Boni Alberto Terán y Alberto Arteaga. Estos artistas introdujeron nuevos tempos con charangos (kinsa tempo, tempo toro, tempo piano, etc) y las nuevas formas de cantar. Durante la década de 1990, artistas como Mario Anagua y Alberto Vela fueron reconocidos por hacer la música del Norte de Potosí llegue a todos los rincones del país. A lo largo de todo este proceso y vinculado, sin duda, por la presencia de las mujeres artistas en la música boliviana, sólo podemos subrayar lo que el filósofo francés Comelius Castroriadis declaró que la revolución más importante del siglo 20 fue la que comenzó por las mujeres.

BIOGRAFIA DE DOÑA ENCARNA LAZARTE ZURITA

Encarnación Lazarte Encarnación Lazarte Zurita (n. en 1938) más conocida como Encarna Lazarte, es una cantante y compositora en lengua quechua de la Provincia de Germán Jordán, Departamento de Cochabamba, Bolivia. Es la primera mujer quechua boliviana que comenzó a grabar en 1963, la música tradicional del valle cochabambino, como las coplas de carnaval (takipayanakus), las coplas de Santa Vera Cruz, las coplas de Todos Santos (Wiphaylas o Wiphaylalitas) y otros ritmos, dando lugar al movimiento artístico rural en Bolivia, ya que hasta entonces sólo los artistas urbanos tenían las posibilidades para grabar. Biografía Nació en 1938 en la comunidad de Sunch'upampa, jurisdicción de la Provincia de Germán Jordán,departamento de Cochabamba, Bolivia. Hija de una pareja de pongos o colonos de un terrateniente muy conocido de Cliza, por eso es analfabeta, no sabe leer ni escribir, ya que no tuvo la oportunidad de estudiar, o mejor dicho no le permitieron estudiar. Está casada con Ángel Ochoa y tienen tres hijos: Teresa, Hortencia y Pedro. Actualmente, vive con su familia en la comunidad de Porvenir, a dos km del pueblo de Tolata, capital de la tercera sección municipal de la provincia Germán Jordán; y la mayor parte de su tiempo dedicada al cuidado de sus animales y a la agricultura. «Doña Encarna Lazarte» es una de las copleras más reconocidas del Valle Alto de Cochabamba, admirada y respetada por todos los copleros como la «mama Encarna», en reconocimiento de que ella es como la madre de las coplas y las copleras y copleros del valle cochabambino. También es conocida como la «cholita cliceña», la cholita que fue capaz de movilizar multitudes en Bolivia para poder escucharla, una campesina que hizó vibrar el sentimiento quechua en todo el país. Hoy aún participa en algunos festivales y ferias como invitada de honor. Inicios como cantora El 2 de mayo de 1963, por azares de la vida, fue «descubierta» en la víspera de la fiesta de Santa Vera Cruz. Esa noche ella había cantado las coplas dedicadas a Santa Vera Cruz, como es costumbre, acompañada por el acordionista Ananías Soto, sin enterarse que alguien le registraba su voz en una grabadora portatíl, con la intención de llevarlo después al disco por su propia cuenta. Era el humorista quechua, Francisco (Panchito) Sosa, que trabajaba en «Pro Disco», una empresa disquera apenas fundada, llamada más tarde «Lauro y Cia.» El dueño de la disquera, Laureano Rojas, al escuchar la grabación determinó que debían grabar con la misma cholita. Pero, como no sabían su nombre ni su lugar de procedencia, tuvieron que buscarla hasta encontrarla por medio de una radio, ofreciendo una recompensa económica. Grabaciones Al ser encontrada doña Encarna Lazarte, inmediatamente el dueño de la disquera le ofreció grabar un disco. Cantar en un estudio de grabación para ella no fue fácil, ya que no estaba acostumbrada a cantar en un estudio y con un micrófono al frente, de pronto se olvidaba o descompasaba al grabar, lo cual llevó a pensar a los dueños de la empresa que tal vez era por falta de pago, pero, ella se enojó y casi abandonó la grabación, argumentando que «nunca había cobrado por cantar para el Tatala, y lo que cabría era traer comida y chicha para brindar». La primera grabación fue todo un éxito, causó una gran sensación entre los habitantes del área rural sus temas como: «Santa Vera Cruz», «Tata Espíritu» y «Todos Santos». Posteriormente, se sumaron otros discos y canciones, como las dedicadas a la fiesta de la Pascua. Sus discos y cassettes fueron vendidos en Bolivia, Argentina, Perú y Estados Unidos.3 Su descubridor Francisco Sosa menciona que «Ningún artista que grabó en Lauro ha logrado batir aquel record de ventas» que logró doña Encarna. El éxito de Encarna Lazarte fue bien aprovechada por la empresa disquera, le abrió hacia un masivo público que le proporcionó grandes ganancias, como lo afirma el mismo dueño: «me dio buenas utilidades para amortiguar las deudas que contraje para instalar una industria disquera con la tecnología del microsurco, que era nueva en Bolivia».5 Lamentablemente para ella no fue nada favorable, con la venta de sus primeros discos apenas se pudo comprar tres arrobas de tierra, tres vacas lecheras y otros bienes indispensables. Su arte no fue compensado de manera justa en el contrato que firmó, sin embargo, no dejó de insistir en una remuneración económica por sus discos y cassettes que se vendían como pan caliente, sin encontrar una respuesta favorable a sus demandas, a excepción de una compensación en material escolar para sus tres hijos. Después de muchos años, recientemente se ha lanzado al mercado un disco compacto con una selección de los temas de éxito, en homenaje a sus más de 50 años de vida artística, ante mucha insistencia de la autora, ya que el dueño de la empresa se ha negado reeditar sus discos en los nuevos soportes, con el pretexto de que las cintas maestras se quemaron en un incendio. Giras de presentación Luego del éxito disquero, comenzaron las giras artísticas por varias ciudades de Bolivia, como Oruro, Potosí y varios distritos potosinos y otras ciudades. En la ciudad de Potosí, ante el éxito rotundo y la exigencia del público, sus presentaciones en el Teatro Omiste tuvieron que realizarse en tres turnos: matiné, tanda y noche. El radialista Raúl Cardona de la ciudad de Cochabamba, conocido en el ambiente musical de entonces, por traer cantantes del exterior para presentarse en Bolivia, fue quien le hizó conocer en todo el país, en dos oportunidades la llevó como a la primera estrella de caravanas de artistas de la más alta calidad, ellos tuvieron que cederle el cierre del espectáculo. El impacto popular de la irrupción de doña Encarna en el mundo del espectáculo, se resume en el testimonio de Cardona: «He traído artistas del exterior, como a Rosita Quintana, Libertad Lamarque, con ninguna logré las recaudaciones de los espectáculos que presentaba la cholita». Reconocimientos 1966: Trofeo por la mejor canción boliviana «Santa Vera Cruz», entregada por Laureano Rojas. 1990: Noviembre. Trofeo Taquiña, primer puesto en el «IV Concurso de Wallunk'as», Fiesta de San Andrés. 1990: Diploma de reconocimiento por su habilidad musical en coplas, cuecas y huayños, concedido por el programa radial «Arte y Folklore» de Radio Sipe Sipe. 1994: Noviembre. Premio anual Teófilo Vargas al «Mérito artístico musical», por parte del gobierno municipal del Cercado. 2010: Septiembre, 13. Distinción Alejo Calatayud, Medalla del Bicentenario al «Mérito Cultural», otorgado por el municipio del Cercado. 2010: Octubre, 28. Condecoración «Mártires y Héroes en el Bicentenario de Cochabamba», conferido por la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba. Testimonio «Otro hubiera sido su futuro» «Si hubiera tenido escuela, otro hubiera sido su futuro y mejor porque, con su voz tan fina como la tiene, hubiese sido otra cosa con la señora Encarnación Lazarte. Ella, a lo que escucha ha interpretado inmediatamente, en otras palabras tiene un talento innato en componer la letra de una determinada música de dos o tres estrofas y nada más. Es una verdadera poeta en idioma originario, el quechua. Tiene un sentimiento único a su folklore y ha escogido las letras que más le gusta a la gente del área rural. El señor Laureano Rojas le ha hecho grabar sin ninguna instrucción musical; ha grabado lo que ha podido en huayños, cuecas y las tradicionales coplas de Santa Vera Cruz, Todos Santos y Carnavales. Todo es inspiración propia». Patricio Uzeda, docente de música

RINDEN UN HOMENAJE A ENCARNA LAZARTE ZURITA

Anoche en el Teatro Adela Zamudio se presentó el libro “Coplas y sabores en el Carnaval: ensayos y análisis del Carnaval”, en el que participaron varios autores e investigadores, y cuya publicación fue posible gracias a la Oficialía de Cultura y el Instituto de Investigaciones Antropológicas y Museo Arqueológico (INIAM) de San Simón. En la oportunidad, Wálter Sánchez, director del INIAM, destacó la presencia de las mujeres en la música y la coplería de Cochabamba. Anterior a la presentación del libro, se proyectó un video homenaje a Encarnación Lázarte, la coplera más antigua de Cochabamba, quien con una potente voz interpretó unas canciones acompañada de los profesores Juan Gomer Jiménez (acordeón), Vimar Chire Heredia (charango) y Juan Carlos Alanes (Guitarra). Encarnación Lázarte –natural de Cliza–, se hizo famosa a partir del 1964 cuando Laureano Rojas la escuchó en una fiesta de Santa Vera Cruz y a partir de entonces comenzó a grabar convirtiéndose en la intérprete de música folklórica que más discos ha vendido.

domingo, 20 de abril de 2014

RI-19 CAPITAN VICTOR USTARIZ EN DESFILE EN CLIZA

AVENIDA MONSEÑOR WALTER ROSALES CLIZA

LA PLAZA PRINCIPAL DE CLIZA

PLANTAS DE ALGARROBO DE CLIZA

MOLLE DE CLIZA

CIRCUITO DE MOTOCICLISMO EN CLIZA

Circuito de motociclismo villa olimpica "el carmen"

FUTBOL NUEVA CLIZA

IGLESIA VIRGEN DEL CARMEN EN CLIZA

ARCO DE CLIZA

BANDERA DE TOCO

BANDERA DE CLIZA

EVO MORALES EN CLIZA

COMPLEJO DEPORTIVO MUNICIPAL DE CLIZA

PLAZUELA CIVICA DE CLIZA

Honor y gloria a todos los Clizeños caidos en el chaco. Valerosos Clizeños pecho de bronce ofrendaron sus vidas en campos de batalla

domingo, 19 de enero de 2014

LA MASACRE DE TOLATA CLIZA

En enero de 1974, el entonces presidente Hugo Banzer Suárez dictó varios decretos que implicaban una severa elevación de los precios en los alimentos. La moneda boliviana fue devaluada de 12 a 20 respecto al dólar estadounidense. En rechazo a esas medidas, los obreros de la fábrica de calzados Manaco protestaron contra los decretos bloqueando Quillacollo. A partir del 24 de enero, los campesinos del Valle Alto bloquearon la carretera a Santa Cruz desde el kilómetro 20 al 126. El 26 se sumó Sacaba cerrando el ingreso al Chapare. El 29 de enero, una unidad del Ejército, compuesta por 6 tanques y 8 camiones de soldados llegó a Tolata. En principio ofrecieron “diálogo” y la presencia del Primer Mandatario. Poco después descargaron sus metrallas sobre los campesinos. Los aviones de combate apoyaron la masacre. Los campesinos de Epizana, sin conocer lo que ocurría en Tolata, se concentraron para exigir la derogatoria de las medidas de hambre y fueron atacados por soldados del regimiento Tarapacá. La Masacre del Valle dejó al menos ochenta muertos , varios desaparecidos y heridos. Se presume que algunos cuerpos fueron arrojados a los barrancos o al río. El 30, los campesinos del Valle Alto, Sacaba, Melga y Aguirre se sumaron a las protestas contra la dictadura que declaró “zona militar”. Hasta hace algunos años, se celebraba una misa en el lugar donde murieron los campesinos. Ayer no hubo ninguna conmemoración. El presidente del Concejo Municipal Arturo Castillo Conde, señaló que tienen asegurado el financiamiento de 40 mil bolivianos de la Gobernación para un mural sobre la Masacre del Valle. Se lo emplazaría en el cruce de Tolata y Cliza. El mural será una representación de la época de la dictadura y un homenaje a los campesinos, aunque el contenido todavía no está totalmente definido. Se prevé que esté listo para el 40 aniversario de la masacre. En Epizana y Tolata hay muchos sobrevivientes de aquella luctuosa fecha, pero las nuevas generaciones desconocen lo ocurrido. La Masacre del Valle marcó un hito en la historia de Bolivia en varios aspectos. Además de la repudiable agresión a los derechos humanos, marcó la ruptura en el pacto militar campesino y contribuyó al despertar de la conciencia de clase del campesinado. http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2013/0131/noticias.php?id=84821

MASACRE CAMPESINA EN CLIZA

MASACRE CAMPESINA EN CLIZA Ejecutada por:MOVIMIENTO NACIONALISTA REVOLUCIONARIO (M.N.R.) Noviembre 1960 Ediciones masas MASACRE CAMPESINA EN CLIZA Noviembre 1960 Lo ocurrido en Cliza solamente puede tener un nombre: asquerosa masacre de campesinos ejecutada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario en el poder. Las autoridades habían planeado apresar a ciertos dirigentes considerados como veizaguistas y, al mismo tiempo, desarmar a los sindicatos; para esto se ordenó la ocupación de Cliza por una fracción de carabineros, la que se apresuró en convertir el local de la Federación Campesina en su cuartel. Los invasores asaltaron viviendas, robaron, flagelaron y violaron a mujeres, demostrando así que la barbarie movimientista hace palidecer todo exceso que pudieran cometer los explotados en su lucha liberadora. La reacción obligada de los campesinos fue respondida con ráfagas de ametralladoras, con el asesinato fríamente calculado. Inmediatamente después se ordenó que fuerzas regulares del ejército ocupen el valle cochabambino y realicen una meticulosa limpieza de todos los focos de resistencia. Diariamente siguen siendo asesinados los heroicos campesinos, que cambian sus vidas por sus tierras y por sus armas tan difícilmente conquistadas. Solamente el temor de que el Norte de Potosí se movilice contra los masacradores mantiene en raya a éstos. El gobierno rnovimientista, conforme a las instrucciones emanadas del Departamento de Estado yanqui, está decidido a llevar adelante su plan de desarmar totalmente a las milicias campesinas y obreras. Esta es la causa por la que se pone tanto cuidado en reorganizar y fortalecer tanto a carabineros como al ejército. Se pone en manos de las fuerzas armadas el destino del pueblo y de las organizaciones sindicales. No puede haber la menor duda de que la reacción se ha hermanado con el gobierno movimientista que viene ahogando en sangre a los sectores populares. El plan siniestro del binomio Paz-Lechin sólo puede ser frustrado por la vigorosa acción unitaria de obreros y campesinos de todo el pais. La movilización debe enarbolar consignas concretas: - Retiro del ejército del Valle. - Lucha contra las autoridades que han demostrado ser enemigas de las organizaciones populares. - Defensa incondicional de las organizaciones campesinas. ¡No entregar al gobierno ni un solo fusil! - La defensa de la tierra quiere decir la existencia de milicias campesinas fuertemente armadas. - Deben ser las propias masas las que resuelvan sus problemas y sus antagonismo. - ¡Fuera de las organizaciones sindicales el ejército y los carabineros! El jesuitismo del Movimiento Nacionalista Revolucionario en el poder busca convencer a las poblaciones que los campesinos y sus sindicatos son sus enemigos. Tiene que explicarse pacientemente que la lucha revolucionaria contra el desgobierno movimientista, contra los masacradores de obreros y campesinos, supone la unidad granítica de los explotados de todo el pais, tanto del campo como de las ciudades. Cada día y con mayor firmeza avanza el convencimiento de que el Movimiento Nacionalista Revolucionario, reaccionario, enemigo del pueblo boliviano y agente del imperialismo, no es otra cosa que un agente del imperialismo, que usa el aparato estatal para aplastar a las bases que están dispuestas a castigar a los traidores. Están equivocados los que piensan que los crímenes de Cliza no son más que la consecuencia de la pugna caudillista entre los caudillos Rojas y Veizaga. Las luchas entre los líderes no se desarrollan en las nubes, sino en el marco de la política y de las pugnas caudillescas del oficialismo. Contrariamente, se trata de simples pretextos utilizados por el gobierno para poder materializar sus criminales proyectos de aplastar a los sindicatos y a las propias milicias. Dentro de poco será Rojas la víctima de turno del proimperialista Víctor Paz. La obligada respuesta: ¡Ejemplar castigo para los masacradores de Cliza! Señalamos con el dedo a los asesinos: Víctor Paz Estenssoro y Juan Lechin. Corresponde a las masas, al pueblo todo, castigar a los masacradores. Solamente así se podrán evitar nuevos asesinatos y nuevos atropellos contra los sindicatos y contra las milicias. (De “Masas”, No. 135, La Paz, 26 de noviembre de 1960). EL EJEMPLO DE COCHABAMBA Las 15.000 personas que en Cochabamba salieron a las calles a expresar su protesta por la masacre de Cliza, fueron provocadas y agredidas por las turbas movimientistas. Los trabajadores y el pueblo en general reaccionaron inmediatamente y castigaron ejemplarmente a los agresores. Los estudiantes, como es ya tradicional, ocuparon los primeros puestos en estas jornadas. ,Lo ocurrido en Cochabamba ha sido la expresión del repudio de todo un pueblo a la política antipopular y entreguista del desgobierno movimientista, ahora representado por el binomio Paz-Lechin. Sería erróneo no comprender que el ejemplo de Cochabamba, que será inmediatamente seguido por el resto del país, ha puesto de manifiesto que la evolución política pasa a un plano superior. Ya no se trata del repudio aislado y hasta esporádico, de los centros obreros más avanzados, sino de la protesta de todo un pueblo. Adquiere importancia el hecho de que estas acciones hayan estado motorizadas y dirigidas por las centrales obreras respectivas. Los manifestantes se han esforzado en subrayar que su intención es poner en pie la unidad granítica entre los explotados del agro y la mayoría de las ciudades. Sólo la ignorancia y la mala fe pueden atribuir a semejante movimiento intenciones reaccionarias. Se trata del fortalecimiento de la oposición revolucionaria al gobierno entreguista y es natural que se encamine a colocarse a la cabeza de las masas mayoritarias. Los acontecimientos de Cochabamba, cuya primera consecuencia ha sido aterrorizar al gobierno, pues significa una seria advertencia de lo que ocurrirá en el futuro inmediato, han precipitado la adopción de la medida del estado de sitio en dicho departamento. Las medidas represivas pretenderán aplastar preferentemente a los núcleos campesinos y obreros. Los resultados de la manifestación que comentamos no podrán menos que fortalecer a los combatientes del pueblo y templarán a las filas revolucionarias. Se trata de un simple episodio en medio del poderoso ascenso revolucionario que estamos viviendo. El estado de sitio ha sido desconocido por decreto de la Central Obrera, la misma que ha repudiado a las autoridades departamentales y al ministro de Gobierno, por haber demostrado su condición de prorosqueros y de enemigos jurados del pueblo. La burocratizada COB, contrastando violentamente con la conducta de los sindicatos de base, ha guardado un discreto silencio con referencia a los episodios protagonizados por los trabajadores de Cochabamba. Pero, algunos de los “líderes” han expresado en el Legislativo que repudian a los manifestantes, por estar “manejados por los extremistas”. Con tan peregrino razonamiento han dado su voto en favor del estado de sitio, es decir, de las medidas represivas contra el pueblo. Las masas, al radicalizarse, no pueden menos que aplastar a la burocracia sindical. (De “Masas”, No. 135, La Paz, 26 de noviembre de 1960). Ediciones “Masas” “Masacre campesina en Cliza”...